Cómo bañar a tu bebé con seguridad y comodidad

Uno de los grandes momentos del día para todo recién llegado es la hora del baño. Chapoteos, agua, jabón y disfrute. ¿Cómo no disfrutarlo? Sin embargo, hemos de tener cuidado en el cuidado de nuestros hijos en sus primeros momentos en el agua. ¿Quieres saber cómo bañar a tu bebé con seguridad y que sea cómodo para él o ella? Te lo explicamos.

bañar a tu bebé

El baño es, sin duda, un momento mágico para los niños. Y no es para menos, ya que para ellos puede llegar a ser como otro momento en el que jugar. Sin embargo, para que disfrute al máximo y se garantice su salud, hay que tener en cuenta unos cuantos aspectos importantísimos para bañar a nuestro bebé.

Empecemos por el principio, ¿cuál ha de ser el primer baño del bebé? En muchos lugares se dice que a los bebés, al principio, no se les ha de bañar. Pero eso es solo cierto a medias. En realidad, la primera ducha ha de ser mediante unas friegas. Más que nada porque, en los primeros días, el bebé no ha de tener contacto con la bañera.

De esa manera, el primer baño ha de ser con friegas. Pueden realizarse cada dos días, siempre que la zona genital esté limpia y aseada tras cada cambio de pañal. Hay que tener en cuenta que no es fácil y puede costar un poco al principio, pero hay que hacerlo bien, ¡así estará el bebé muy cómodo!

¿Y cuánto ha de durar esta primera ducha con friegas? Hasta que se caiga el cordón umbilical, lo que sera entre dos y tres semanas. Para bañar a tu bebé con seguridad en este periodo, puedes hacer lo siguiente:

  • Primero has de acostar al bebé en una superficie suave y lisa, como una toalla en buenas condiciones. Prepara agua tibia y una esponja.
  • Para que esté cómodo y calentito, tápalo con la toalla y deja una extremidad fuera, que será la que laves primero.
  • Para secar dicha extremidad, lo mejor es hacerlo de manera muy suave con la toalla, dando golpecitos.
  • Repite el mismo proceso para todas las extremidades. Procura no mojar el cordón umbilical, y si ocurre simplemente sécalo con cuidado.

Estos primeros baños son imprescindibles para la higiene del bebé.

 

Bañar a tu bebé en una bañera

 

Bañar a tu bebé
Bañera plegable Onda Slim.

La siguiente ducha es el gran baño, porque será el primer baño del bebé, justo después de que se haya caído el cordón umbilical. Para ello, es posible usar palanganas o recipientes, pero lo mejor es contar con una bañera de bebé, que garantizará la máxima seguridad, además de la comodidad para el pequeño y también para nosotros.

Si no te ves con fuerza o seguridad para bañar a tu bebé en las primeras ocasiones, siempre puedes contar con la ayuda de otra persona. Y puedes plantear poner una toalla en el fondo de la bañera si crees que será muy resbaladiza, aunque los modelos actuales para el baño de los niños están fabricados con materiales que ayudan al baño.

¿Qué necesitarás para bañar a tu bebé con comodidad y seguridad? Te recomendamos:

  • Una buena toalla, por supuesto.
  • La esponja que uses ha de ser muy suave.
  • Pompones de algodón.
  • Un jabón especial para bebés.

Además de ello, puedes contar con un peine para bebés si ya le ha crecido el pelo.

Lo que sí resulta de especial importancia es la temperatura del agua. Los bebés tienen una piel mucho más sensible que nosotros, así que es imprescindible que el baño sea con agua tibia. De esta manera, no tendrá frío pero tampoco se irritará su piel con una temperatura elevada. Recuerda que el agua caliente que tan bien nos sienta a nosotros no es recomendable para el bebé.

Puedes poner dos dedos de agua tibia en la bañera y luego tener en cuenta que los baños, al principio, no deben ser muy largos. Agarra con entereza a tu hijo y luego limpia cualquier suciedad que haya acumulado su piel. Mientras bañas a tu bebé mantén su cabeza y su espalda en buena posición, ya que si se mueve mucho puede hacerse daño.

Deberás tener cuidado en varias zonas más débiles. Por ejemplo, en las zonas genitales y donde el pañal pueda rozarle. Pero también en las manos y los pies.

Durante el baño, estira sus brazos y piernas para limpiar los pliegues en las rodillas y codos, y separa sus deditos en los pies para poder eliminar cualquier rastro de suciedad. Otra zona importante son las axilas, que deberemos limpiar con cuidado.

A veces, cerca de los ojos y en sus alrededores se almacena un poco de suciedad, utiliza un algodón para limpiarlo. En la cara, también hemos de tener cuidado detrás de las orejas.

Con estos consejos, no dudamos en que muy pronto la hora de la ducha será un momento mágico para tu hijo. Y además garantizaremos su higiene al bañar a tu bebé con seguridad y comodidad.

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